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Importancia de los hábitos saludables en cáncer colorrectal

Importancia de los hábitos saludables en cáncer colorrectal

Hábitos saludables y cáncer colorrectal

La evidencia ha demostrado que un estilo de vida saludable en personas con cáncer colorrectal es fundamental para mejorar su calidad de vida. Contar con un entrenamiento planificado y seguir una buena alimentación son dos aspectos que influyen directamente en la salud de los pacientes con cáncer de colon y recto.

En el siguiente vídeo de Oncolon, la Doctora Ana Ruiz habla sobre la importancia de los hábitos saludables en el cáncer colorrectal para llevar mejor la enfermedad.

Mejorar el bienestar físico y mental con cáncer colorrectal

Mejorar el bienestar físico y mental con cáncer colorrectal

Cómo mejorar mi bienestar físico y mental con cáncer de colon y recto

Adoptar un estilo de vida saludable debería ser una prioridad para toda la población independientemente de la edad de ésta por los múltiples beneficios para la salud que sabemos que conlleva (1). Está demostrado que previene muchas enfermedades crónicas y promueve el bienestar físico y psicológico, lo que hace a las personas más independientes y activas. En los pacientes con cáncer colorrectal esto no es menos importante. 

A veces se asocia erróneamente la enfermedad oncológica con una gran incapacidad física o incluso psicológica, ya sea por los síntomas de la propia enfermedad o por los efectos derivados de los tratamientos que se reciben, identificando en cierto modo a este tipo de pacientes con una actitud pasiva e impotente frente a la promoción de su salud y autocuidado. No obstante, como muchos ya habrán comprobado, esto no suele ser el caso

Se asocia erróneamente la enfermedad oncológica con una gran incapacidad física o incluso psicológica

Diagnóstico de cáncer colorrectal y hábitos saludables

Tener un diagnóstico de cáncer colorrectal no implica que ya no te puedas beneficiar de llevar un estilo de vida saludable. Aunque lo prioritario sea ponerse en manos de especialistas y seguir adecuadamente los tratamientos médicos, la protección frente a posibles complicaciones mediante la adopción de hábitos saludables, además de depender de uno mismo, está descrito que es igual o incluso más importante en el paciente oncológico que en las personas libres de enfermedad.

Se han evidenciado los beneficios que aportan las conductas saludables especialmente a este tipo de pacientes, evitando incluso la recurrencia de la enfermedad y disminuyendo la mortalidad por ésta.

Se piensa que hay determinados “momentos de enseñanza” muy útiles para la concienciación y establecimiento de hábitos, como el momento en el que una persona recibe el diagnóstico de cáncer o el momento en el que finaliza tratamiento, ya que los pacientes expresan estar más interesados en contar con orientación y apoyo conductual acerca de los hábitos saludables (2). En otras palabras, pueden ser momentos que sirvan como puntos de inflexión para plantearse iniciar una vida más saludable y tomar conciencia sobre la importancia del papel que cada uno tenemos a la hora de mejorar nuestra propia salud.

Hábitos saludables del día a día en cáncer colorrectal

Estos hábitos saludables a incorporar en nuestro día a día son principalmente:

  • Llevar una vida activa, es decir, realizar ejercicio físico de forma continuada, buscando la preferencia y gustos de cada uno, así como la tolerancia según su condición.

La recomendación que dicta la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la población adulta acerca de la actividad física es realizar actividad física aeróbica moderada durante al menos 150 a 300 minutos a la semana o intensa durante al menos 75 a 150 minutos, y también realizar actividad de fortalecimiento muscular que ejerciten todos los grupos musculares principales durante dos o más días a la semana (3). 

Es importante entender y enfocar el ejercicio físico que se realice como una posibilidad de cuidar el organismo y mantenerse activo disfrutando de ello, pues así además se mejorará la salud mental al regular también el patrón del sueño, reducir la sensación de cansancio, aumentar el apetito y mejorar la autopercepción de calidad de vida, entre otros beneficios para la salud (4).

  • Evitar el sedentarismo, lo cual va estrechamente ligado al fomento de la actividad física, pero cabe destacarlo por lo amenazante que resulta esta conducta en nuestra sociedad. El sedentarismo es un desencadenante de múltiples complicaciones, como la obesidad o problemas cardiovasculares. En pacientes oncológicos, puede llegar a verse incrementado por el cansancio, síntoma tan característico de esta enfermedad, y de ahí la relevancia que tiene ser personas activas.
  • Procurar mantener una alimentación equilibrada y variada. En nuestro país, tenemos la posibilidad de acceder a fuentes muy enriquecedoras de alimentos que permiten seguir la llamada dieta mediterránea, basada en el consumo de vegetales y hortalizas, proteínas de buena calidad, grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra, frutos secos, diversidad de frutas y fibra. Sin olvidar una adecuada hidratación (5).
  • Fomentar prácticas de ocio saludables, como reuniones sociales en exteriores que nos permitan disfrutar de la naturaleza y rodearnos de buenas relaciones sociales. Esto es clave, ya que se sabe que estimular la esfera afectiva, social y relacional de nuestra vida nos permite protegernos del aislamiento social y la soledad, disminuir el estrés y recibir el apoyo emocional que necesitamos en los momentos más duros del proceso de enfermedad.
  • Atender a las necesidades propias de cada uno es importante para poder adaptar las recomendaciones de salud según sean sus posibilidades, teniendo en cuenta circunstancias específicas como la condición física, el grado de discapacidad, posibles estomas u otras consecuencias tras cirugías o incluso otras enfermedades o factores de riesgo que puedan suponer una complicación (4). Para hacer frente a esto, siempre es recomendable ponerse en manos de los especialistas adecuados.
  • Evitar hábitos tóxicos como el tabaquismo o el consumo de alcohol, puesto que ya se conoce lo dañinos que son para nuestro organismo (6, 7). De hecho, no sorprende que se haya demostrado un aumento de mortalidad entre las personas con cáncer y fumadoras por las diversas complicaciones que se ven asociadas.

En cuanto al consumo de alcohol, se sabe que es una conducta a evitar puesto que, aunque no sea tan conocido por todos, también es un agente potencialmente cancerígeno (8).

Mejor calidad de vida en cáncer colorrectal

En conclusión, y teniendo en cuenta los múltiples estudios (9) que relacionan de manera positiva el estilo de vida saludable de un paciente con cáncer colorrectal con una mejor calidad de vida y afrontamiento podríamos confirmar que un mayor autocuidado y mejor autopercepción se traduce en una mayor capacidad para disfrutar de la vida, y una mejora de la resiliencia frente a las adversidades, lo que también incrementa la esperanza y posiciona al paciente en un lugar más activo y empoderado ante el proceso.

Laura de la Corte Goicoechea y Lydia Mower Hanlon, enfermeras.

Referencias:
  1. Estilos de vida saludable [Internet]. Ministerio de Sanidad, 4 noviembre 2015. Disponible en: https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/
  2. Karvinen K, Bruner B, Truant T. The Teachable Moment After Cancer Diagnosis: Perceptions From Oncology Nurses. Oncol Nurs Forum. 2015; 42(6):602-9. doi: 10.1188/15.ONF.602-609.
  3. Actividad física [Internet]. Organización Mundial de la Salud, 26 noviembre 2020 [citado el 15 febrero 2022]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
  4. Physical activity and the person with cancer [Internet]. Atlanta, Georgia, Estados Unidos. American Cancer Society, Inc, 2022 [citado el 15 febrero 2022]. Disponible en: https://www.cancer.org/es/tratamiento/supervivencia-durante-y-despues-del-tratamiento/bienestar-tras-el-tratamiento/actividad-fisica-y-el-paciente-de-cancer.html
  5. Alimentación sana [Internet]. Organización Mundial de la Salud, 31 agosto 2018 [citado el 10 febrero 2022]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet
  6. Härtl G, Garwood P. El consumo nocivo de alcohol mata a más de 3 millones de personas al año, en su mayoría hombres [Internet]. Ginebra. Organización Mundial de la Salud, 21 septiembre 2018 [citado el 12 febrero 2022]. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/21-09-2018-harmful-use-of-alcohol-kills-more-than-3-million-people-each-year–most-of-them-men
  7. Tabaco [Internet]. Organización Mundial de la Salud, 27 julio 2021 [citado el 12 febrero 2022]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/tobacco
  8. Vanella G, Archibugi L, Stigliano S, Capurso G. Alcohol and gastrointestinal cancers. Curr Opin Gastroenterol. 2019 Mar;35(2):107-113. doi: 10.1097/MOG.0000000000000502. Disponible en: https://journals.lww.com/co-gastroenterology/Fulltext/2019/03000/Alcohol_and_gastrointestinal_cancers.10.aspx
  9. Tiselius C, Rosenblad A, Strand E, Smedh K. Risk factors for poor health-related quality of life in patients with colon cancer include stoma and smoking habits. Health Qual Life Outcomes 2021 Sep 10;19(1):216. doi: 10.1186/s12955-021-01850-5. doi:10.1186/s12955-021-01850-5. Diponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8431914/
Mantenerse activo durante el proceso del cáncer colorrectal

Mantenerse activo durante el proceso del cáncer colorrectal

La importancia de mantenerse activo con cáncer de colon y recto

Son diversos los estudios que tratan sobre los beneficios de ejercicio físico en la salud, tanto en personas sanas como en aquellas que padecen una enfermedad. En el caso del cáncer colorrectal, se ha demostrado que los pacientes que se mantienen activos tienen una mejor calidad de vida. En este artículo te lo contamos.

Actividad física vs. ejercicio físico

La actividad física se define como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que resulta en un gasto de energía. Se caracteriza por la frecuencia, duración e intensidad con la que se realiza, y puede acumularse dentro de los siguientes dominios: recreación (Ej. Toda la que se hace en el tiempo libre, como pasear, hacer la compra, etc.), ocupación (Ej. Un reponedor/a hace más actividad física generalmente que un oficinista), transporte (Ej. El ejercicio que se realiza en los desplazamientos al trabajo) y doméstico (Ej. Planchar, barrer, cocinar, etc.).

Por otro lado, el ejercicio físico hace referencia a la actividad física que se planifica, se estructura y se repite con el objetivo de mejorar o mantener una buena forma física (1). Lo más recomendable es incluir:

1. Entrenamiento de resistencia cardiorrespiratoria (capacidad de resistir a un esfuerzo durante un tiempo determinado): como caminar, correr, bicicleta, esquiar, nadar, etc.

2. Fuerza muscular (entrenamiento contra una resistencia que puede ser el propio peso corporal o mediante elementos como gomas, mancuernas, máquinas, etc.): se puede empezar con el propio peso corporal, y seguir con gomas y bandas elásticas o utilizando peso externo como mancuernas o barras.

3. Sin olvidar las cualidades de flexibilidad (ejercicios para mejorar la amplitud de movimiento o de estiramiento con la finalidad de mantener la elasticidad de los músculos y la posibilidad de movimiento de las articulaciones) y equilibrio (ejercicios que aumentan la capacidad de comprender dónde se encuentra tu cuerpo en el espacio y cómo moverlo en consecuencia). Estos dos últimos podrían reducir la prevalencia de caídas.

Beneficios del ejercicio físico en pacientes con cáncer

El ejercicio físico se ha asociado con múltiples beneficios en la salud de pacientes con cáncer, reduciendo las probabilidades de morir por cualquier causa (2). Concretamente, los pacientes de cáncer colorrectal que realizan ejercicio físico durante el proceso del cáncer tienen mejor pronóstico y supervivencia (3), lo que se traduce en tener más probabilidades de vivir más tiempo y en mejores condiciones en cuanto a calidad de vida. Además, esto sucede independientemente de la práctica que se haya realizado antes del diagnóstico del cáncer.

No obstante, hay que tener en cuenta que, aunque el ejercicio físico es seguro y fiable durante el tratamiento (4), existen algunas contraindicaciones que obligarían a abandonar y retomarlo en otro momento. Estas son:

  • Dolor o hinchazón en las articulaciones.
  • Fatiga extrema, náuseas/vómitos, mareos o respiración acortada.
  • Sudor frío, presión en el pecho o un síntoma nuevo que antes no había tenido.
  • Fiebre o calambres en los músculos.

Sedentarismo y cáncer colorrectal

Durante el tratamiento del cáncer colorrectal, y después de finalizarlo, es recomendable evitar el sedentarismo, ya que se ha demostrado que tiene perjuicios para la salud (8). Esto incluye pasar excesivo tiempo sentado, viendo la televisión, usando el ordenador (u otro entretenimiento basado en pantallas) o dentro de un vehículo, entre otras actividades.

No obstante, es completamente normal que durante todo el proceso de la enfermedad la persona se sienta con más o menos energía, ya que ésta depende, no solo de su condición física previa, sino también del diagnóstico, del momento en el ciclo o incluso del número de ciclos administrados. Por ello, es fundamental aprovechar los momentos del día de mayor energía para seguir un plan de entrenamiento. Incluso en los días que se sientan con menos energía, sería recomendable realizar todas las actividades diarias que desee. ¿Por qué esto es importante? Porque cuanta más actividad física se haga, menor será la fatiga y la debilidad muscular, lo que mejorará la calidad de vida, así como la posibilidad de superar la enfermedad.

Como esta tarea a veces puede parecer complicada, te dejamos una serie de recomendaciones para aumentar tus niveles de actividad física durante el proceso del cáncer, según el Instituto Nacional sobre Envejecimiento de Estados Unidos (National Institute of Aging):

1. Utiliza los elementos que tengas por casa para realizar ejercicios de fuerza (Ej. Puedes utilizar botellas de agua como peso).

2. Si utilizas el coche/moto, intenta aparcar en una zona más alejada de tu destino.

3. Si usas el transporte público, puedes bajarte una/dos/tres paradas antes con el fin de incrementar el número de pasos diarios.

¿Quieres incrementar el número de pasos? Puedes hacerlo con las estrategias que te proponemos a continuación:

  • Sube y baja las escaleras de tu casa un par de veces más para fortalecer las piernas y mejorar la resistencia.
  • Trata de realizar los recados a pie en lugar de usar el coche.
  • Cuando estés hablando por teléfono, ponte de pie y haz unos cuantos levantamientos de piernas o ponte  de puntillas para fortalecer estas.
  • Aprovecha los momentos en los que te sientas con mayor energía para moverte. Cualquier actividad física que realices es mejor que no hacer nada.
  • Evita tiempos muy prolongados de sedentarismo. Por ejemplo, mediante paseos por casa entre cada rato de reposo.

En conclusión, el ejercicio físico es fundamental durante todo el proceso del cáncer, antes, durante y después del tratamiento. Cualquier actividad física es mejor que no hacer nada, pero debes intentar mantenerte activo durante el mayor tiempo posible. Con pequeñas dosis de ejercicio al inicio y una progresión individualizada, obtendrás beneficios que te ayudarán a llevar mejor la enfermedad.

María Romero Elías, graduada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte

Referencias:
  1. Caspersen, C. J., Powell, K. E., & Christenson, G. M. (1985). Physical activity, exercise, and physical fitness: definitions and distinctions for health-related research. Public Health Reports100(2), 126–131.
  2. Wu, W., Guo, F., Ye, J., Li, Y., Shi, D., Fang, D., Guo, J., & Li, L. (2016). Pre- and post-diagnosis physical activity is associated with survival benefits of colorectal cancer patients: a systematic review and meta-analysis. Oncotarget, 7(32), 52095–52103. https://doi.org/10.18632/oncotarget.10603
  3. Jeon, J., Sato, K., Niedzwiecki, D., Ye, X., Saltz, L. B., Mayer, R. J., Mowat, R. B., Whittom, R., Hantel, A., Benson, A., Wigler, D. S., Atienza, D., Messino, M., Kindler, H., Venook, A., Fuchs, C. S., & Meyerhardt, J. A. (2013). Impact of physical activity after cancer diagnosis on survival in patients with recurrent colon cancer: Findings from CALGB 89803/Alliance. Clinical Colorectal Cancer12(4), 233–238. https://doi.org/10.1016/j.clcc.2013.06.005
  4. Singh, B., Hayes, S. C., Spence, R. R., Steele, M. L., Millet, G. Y., & Gergele, L. (2020). Exercise and colorectal cancer: a systematic review and meta-analysis of exercise safety, feasibility and effectiveness. The International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity17(1), 122. https://doi.org/10.1186/s12966-020-01021-7
  5. Mishra, S. I., Scherer, R. W., Snyder, C., Geigle, P. M., Berlanstein, D. R., & Topaloglu, O. (2012). Exercise interventions on health-related quality of life for people with cancer during active treatment. The Cochrane Database of Systematic Reviews2012(8), CD008465. https://doi.org/10.1002/14651858.CD008465.pub2
  6. Van Vulpen, J. K., Velthuis, M. J., Steins Bisschop, C. N., Travier, N., Van Den Buijs, B. J., Backx, F. J., Los, M., Erdkamp, F. L., Bloemendal, H. J., Koopman, M., De Roos, M. A., Verhaar, M. J., Ten Bokkel-Huinink, D., Van Der Wall, E., Peeters, P. H., & May, A. M. (2016). Effects of an Exercise Program in Colon Cancer Patients undergoing Chemotherapy. Medicine and Science in Sports and Exercise48(5), 767–775. https://doi.org/10.1249/MSS.0000000000000855
  7. Demark-Wahnefried, W., Rogers, L. Q., Alfano, C. M., Thomson, C. A., Courneya, K. S., Meyerhardt, J. A., Stout, N. L., Kvale, E., Ganzer, H., & Ligibel, J. A. (2015). Practical clinical interventions for diet, physical activity, and weight control in cancer survivors. A Cancer Journal for Clinicians65(3), 167–189. https://doi.org/10.3322/caac.21265
  8. Owen, N., Healy, G. N., Matthews, C. E., & Dunstan, D. W. (2010). Too much sitting: the population health science of sedentary behavior. Exercise and Sport Sciences.

Situación actual y gestión del cáncer colorrectal

Situación actual y gestión del cáncer colorrectal

¿Cuál es la situación actual del cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal es el segundo cáncer más frecuente en España tanto en hombres como en mujeres aunque, gracias a los avances en su detección precoz y en el tratamiento, las tasas de supervivencia han ido en aumento con los años.

En la siguiente infografía te contamos cuál es la situación actual del cáncer de colon y recto, qué influye en su desarrollo y cómo gestionar la enfermedad más allá de los hábitos saludables.

Cómo sentirse mejor con cáncer colorrectal

Cómo sentirse mejor con cáncer colorrectal

Cómo mejorar el estado de ánimo con cáncer colorrectal

Como ya hemos hablado en otro artículo, el diagnóstico de cáncer de colon puede causar un elevado malestar psicológico que la persona no es capaz de asumir y gestionar. Se trata de un momento en el que se producirán diferentes cambios a nivel físico, psicológico, familiar, social y/o laboral.

En esta infografía, te damos algunos consejos para sentirse mejor con cáncer colorrectal.